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Un paseo por el Medievo castellano

Anoche la eché larga en el Lagar de San Hipólito. Hoy me levanto tarde, pero con ganas de ver algo cerca.

Castillo de Fuentes de Valdepero

¿A ti te gustan los castillos, no?- Me pregunta Anabel.

Ayyy, pícara, cómo me vas conociendo- le respondo.

Pues hace un par de meses han reabierto el de Fuentes de Valdepero y está a menos de un cuarto de hora de Támara...- me cuenta.

Lo recuerdo. Han sido años de pasar a su lado, por la carretera general. Abandonado, primero y de obras interminables, despues.

Cubo SE

Más de catorce años- me confirma Luisa, desde el moderno mostrador de la nueva recepción del Castillo de los Sarmiento- Estoy esperando una visita guiada, puedes esperar o verlo por tu cuenta.

Prefiero hacer el paseo sola.  Leo en el folleto que las obras se inician a mediados del siglo XV, pero sé que en el mismo lugar existió una fortaleza anterior y que entre sus muros vivió, entre otros, el conde Ansurez, fundador de la ciudad de Valladolid.

Subo al primer piso y en una bellísima sala abovedada me sorprenden varios personajes, ellos me narran la historia del castillo, intimamente ligada a la suya propia y a la de la Castilla alborotada de los Comuneros.

Fue precisamente la Revuelta de los Comuneros, la que marcaría la reforma sufrida por el edificio tras los destrozos de su ataque.

Su situación en un pequeño cerro dentro del pueblo no ha sido la adecuada para repeler el asedio y Andrés de Ribera, hijo de Constanza de  Sarmiento, manda engrosar los muros hasta los ¡¡¡once metros!!! en algunos lugares. Y elevar la torre del Homenaje hasta convertirla en la más alta de Castilla.

El castillo es un auténtico laberinto de piedra y contrastes.

Preciosas filigranas talladas en la piedra entre enormes cubos de sillería.

Desde el adarve

Vistas casi infinitas de la tierra de Campos…

Y claustrofóbicas mazmorras en las que puedes, casi, sentir la agonía del prisionero.

Desde la azotea del castilloLa subida a la azotea, desde la que se abarcan muchos kilómetros a la redonda, me da, de nuevo, un respiro, antes de volver a perderme entre las gruesas paredes y las estrechas ventanas, convertidas en simples rasgaduras en el imponente muro del Castillo de Fuentes de Valdepero.

No te voy a contar más, quiero que tú lo veas. Qué subas y bajes por sus recónditas escaleras, qué te asombres con el interior del único cubo del patio de armas original que se conserva, que sientas la historia de Castilla entre sus muros. Qué lo descubras por ti mismo.

  • Asun

    Que maravilla!!!!! que manera de contar las cosas y vaya fotos.
    Felicidades por esta página. 

  • talipo

    Gracias Asun. Desde el Hotel Rural de San HIpólito te invitamos a que vengas a conocer estas tierras y sus tesoros.

    Saludos!!!